El término Eutonía proviene del griego y significa “tono equilibrado” (del griego “eu”: buen, justo, armonioso, óptimo; y “tonos”: tono, tensión). Más allá de su definición etimológica, Eutonía también implica calidad de vida y camino hacia una vida diferente. A continuación te contamos de qué se trata esta novedosa disciplina, que practicamos en La Cata de Pilar, y cuáles son sus principales beneficios.
¿Qué es la Eutonía?

Gerda Alexander, creadora de la Eutonía.
La Eutonía es una disciplina corporal creada hacia principios del siglo XX por Gerda Alexander, una reconocida bailarina y profesora de una escuela de danzas rítmicas en Dinamarca. Al contraer fiebre reumática, Alexander inventó una práctica que le permitía aliviar los fuertes dolores musculares que sentía en cada movimiento que realizaba.
Las prácticas consistían en dirigir toda la atención al mecanismo puesto en marcha cada vez que el cuerpo ejecutaba una acción. Al realizar una observación de su cuerpo, podía conocerlo mejor y aprender a moverse sin sentir dolor.
Tras continuar su investigación sobre los importantes beneficios que podría tener esta disciplina en la rehabilitación y relajación muscular, Alexander fundó la Escuela de Eutonía en Copenhague, cuyos alumnos se encargaron de difundir la disciplina por el resto de Europa. En 1987, su discípula argentina, Berta Vishnivetz, fundó en Buenos Aires la primera Escuela de Eutonía para América Latina.
Beneficios de la práctica
“Un camino de búsqueda de la unidad psicofísica del hombre dentro del mundo occidental.” (Alexander, 1998, p. 29)
Frente a todos los estímulos que recibimos cada día (físicos, emocionales, ambientales, etc.), en nuestro organismo se generan reacciones que pueden alterar el equilibrio global de la musculatura, perdiendo algunas zonas fijas la capacidad de fluctuar con el resto de los tejidos y adecuarse a la justa necesidad del momento. Este desequilibrio, también llamado “distonía”, se genera de manera inconsciente y particular en cada individuo.

Aquí es donde la Eutonía se vuelve fundamental. La práctica regular de esta disciplina nos permite conocer nuestro cuerpo, detectar fijaciones de tono y trasladar esto a la consciencia. De este modo, adquirimos recursos para desbloquear esas fijaciones, lo cual conlleva a corregir malas posturas o dejar de realizar fuerzas innecesarias ante determinados movimientos.
Un tono armonioso y equilibrado favorece el cuidado de los tejidos, tanto óseos como articulares, y facilita un equilibrio psico-emocional. Las personas que se sienten doloridas a nivel físico, y angustiadas porque temen que su dolor no sea comprendido, encuentran en la Eutonía una solución alternativa. Al modificar su comportamiento frente al dolor, dejan de retener para empezar a soltar, logrando así mejorar su calidad de vida.